28 jul. 2016

Apocalipsis XXIV


Oscuridad

FILOSOFO (F): ¡Hay que golpear con fuerza! No daremos ni un paso atrás. Nuestra determinación nos impulsa hacia la revolución.

LA ROCA (R): ¿A quién hay que golpear que me apunto?

F: Seamos serios, compañeros. A pesar del ambiente jocoso y subido de tono en el que nos encontramos, sabemos muy bien lo que queremos, y hacia dónde deseamos caminar. Queremos atacar al Sistema, sin piedad, y a los perros que lo sirven. No perdamos más tiempo con palabras vanas; es imprescindible que pasemos a la ofensiva.

CAPULLO (C): ¡Sí! ¡Eso es! ¡Hay que pegar duro! ¡Cuánto antes! Tienen que pagar el dolor que causan a diario.

R: Nos deben mucho…

F: ¡Es el momento apropiado! La lucha de clases ha agudizado las contradicciones hasta el punto de encontrarnos en una situación pre insurreccional.

YO (Y): Bueno... Bueno... No hay que exagerar. Me parece que tu análisis es demasiado optimista, compañero. Vas demasiado lejos.

F: No me engaño. ¿Es que no sois capaces de ver la tensión que se vive en las calles? ¿Los rostros furiosos? ¿La conflictividad social en aumento?

C: Yo sí, lo veo. Lo veo muy bien.

R: Con el pedo que tienes puedes ver cualquier cosa. (Risas.) No sé si lo que has dicho es verdad o no, en el fondo me da igual. He llegado a un punto en que solo quiero matar malnacidos porque sí.

Y: Tenéis la boca caliente y los ánimos caldeados. No saquéis conclusiones apresuradas.

Hombre (H): (Asiente.) ¡Um!

F: ¿Por qué dudáis? ¿Acaso tenemos algo que perder? ¿Debemos esperar a caer más bajo? ¿Las humillaciones deben seguir aplastándonos? ¿Somos capaces de aguantarlo todo?

Y: Ahora que lo dices… Sí que tenemos que perder, lo único valioso que nos queda: la vida. Y no es que a mí me importe personalmente una mierda; pero hay que tenerlo en cuenta.

R: Vivir así no es vivir. Pienso que ya lo hemos perdido todo. ¿Qué podemos esperar de esta basura de mundo?

C: Tienes razón. No hay nada a lo que aferrarnos. Solo hemos cosechado derrota tras derrota. Vivimos como las ratas, ocultándonos en cualquier rincón para sobrevivir un día más.

Y: No creo que haya ni equilibrio de fuerzas, ni aumento de la tensión, ni más conciencia en la gente. Simplemente, el Estado abandona a una parte de la población porque le sobra. Nos deja funcionar a nuestro aire en territorios cedidos por él, no conquistados por nosotros, ni le son útiles esos espacios ni nuestras vidas; de buena gana no exterminaría.

F: Estas equivocado. Tu análisis es erróneo. No sabes ver el rumbo de la historia. Se palpa la revuelta en las calles, en el aire. Una nueva era está a punto de tomar forma ante nuestros ojos.

Y: Estás borracho.

F: ¡Es la verdad!

R: Yo no quiero levantarme contra el Sistema, ni salvar a nadie, solo quiero vengarme. Sacar de mis tripas el odio que me consume. No deseo transformar nada, no me importa la gente, así, hablando en general, como masa amorfa. No pretendo ser ni un héroe ni servir de ejemplo a nadie.

F: La construcción de un nuevo mundo está en nuestras manos…

H: (Asiente.) ¡Um!

C: Sí, hay que matarlos por encima de todo. Hacer una orgía de sangre y de fuego que nos libere para siempre.

Y: Pero si somos cinco personas…

F: Podemos ser la llama que hace arder la llanura. La chispa incendiaria que iluminará el presente con la grandeza de un horizonte de esperanza.

R: Ya me estás jodiendo con todo ese rollo revolucionario. ¡No te enteras, tío! Las cosas son mucho más fáciles de lo que piensas. No tenemos nada, ¿no?... Pues eso. Vamos a un banco y lo atracamos y de paso matamos a los empleados, por colaboradores. Ya está, no hay más que decir. ¡A disfrutar!

F: Eso que dices es ignominioso, me produce repugnancia. No somos asesinos sanguinarios. Debemos ser un ejemplo para otras personas que vendrán detrás.

C: Yo estoy con La Roca. Me importa muy poco tu revolución; quiero disfrutar ahora mismo y lo que me quede de vida. Me llevaré por delante a todo aquel que intente impedírmelo.

R: Estoy más que harto de monsergas. Toda mi vida las llevo aguantando. A algunas personas os gusta bañaros en palabras. Yo solo quiero ser un delincuente peligroso, de altura, al que la gente respete o tema, me da igual.

H: ¿Estáis hablando de convertiros en unos bandidos desalmados sin más?

Y: Me temo que es lo que quieren La Roca y Capullo.

H: Interesante planteamiento.

C: ¡Sí! Delinquir, robar, asaltar, asesinar, destruir, quemar, enajenar, liberar… ¡Me excita la idea!

R: Suena bien.

H: ¡Extraordinario!

Y: Es una apuesta. He de reconocer que me está empezando a gustar el rumbo que está tomando esta reunión.

F: ¿Qué decís, desgraciados? Tenemos una responsabilidad con la sociedad.

R: ¡Qué te jodan!

C: ¡Venga ya, tío!

H: Yo, desde luego, no tengo ninguna, no le debo nada ni a la sociedad ni a nadie.

F: Ese no es el camino. Es cierto que estamos dañados, frustrados, pero a pesar de ello nuestro deber es otro, el de la liberación de la humanidad de toda opresión.

Y: ¡Pero qué hostias vamos a liberar nosotros si somos cuatro gatos desamparados! Insisto.

C: ¡A la mierda! Yo no libero a nada ni a nadie.

H: (Asiente.) ¡Um!

R: Yo ya estoy liberado del todo. Si quieres me desnudo.

F: Somos personas conscientes, evolucionadas y debemos llegar más lejos. Apelo a vuestra racionalidad, a la ideología que habéis profesado en el pasado, a vuestro sentido de la justicia…

R: ¡Qué no, tío! No nos jodas con lo mismo. Yo me desnudo y ya está. ¡Venga, vamos a hacerlo todos! ¡Liberación total!

C: Pues si hay que desnudarse yo me desnudo también. Todo sea por la liberación.

Y: Creo que se nos está yendo la cabeza, compañeros…

H: (Asiente.) ¡Um!

F: Nuestro grupo podría convertirse en la vanguardia de lo que sería más adelante el ejército del pueblo…

R: ¡Qué no! Queremos formar una banda armada, desalmada, para ser delincuentes con pedigrí, unos chorizos vulgares, simples cacos. ¿Lo entiendes?

Y: Calmemos los ánimos. Podemos hacer juntos muchas cosas, cosas que nos ayuden a sobrevivir. Unidos seremos más fuertes.

H: Eso está bien dicho.

R: ¡Unidos venceremos!

C, R, H: (Cantan.) ¡Venceremos, venceremos, mil cadenas habrá que romper, venceremos, venceremos, al fascismo sabremos vencer!...

F: ¡Estáis locos!

Y: Solo borrachos, compañero, solo borrachos. Me temo que no es momento ni para discursos ni para grandes planteamientos estratégicos.

F: El alcohol delata vuestra inmadurez política. No da más de sí.

C: ¡No te pases, tío! A ver si te vas a llevar una hostia y no precisamente consagrada.

R: Eso.

H: (Asiente.) ¡Um!

F: No he pretendido ofender a nadie.

R: Pues lo has hecho, ¡compañero!

Y: Somos lo que somos, desechos de la sociedad. No tenemos sitio en ella. El Estado nos ha vomitado fuera de su estómago podrido. Somos sus hijos renegados, sus hijos díscolos, irreverentes, sin destino, sin valores morales a los que aferrarnos, ya no. El Estado no nos quiere y nosotros no le queremos a él. Es así de sencillo. Nos desprecia, nos ningunea. De hijos del Estado vamos a pasar a otra categoría social menos vistosa, la de hijos del abismo, oscuros como los pozos en los que nos condena a vivir. Sería mejor para ellos que nos hubieran matado en su momento.

C: Así lo entiendo yo.

R: ¡Brindo por el abismo negro!

H: (Exaltado.) ¡Viva el abismo!

C, R, H, Y: ¡Viva!

F: (Reflexivo.) No es verdad lo que está ocurriendo. No puede ser que personas valientes y conscientes reneguéis de vuestro destino.

C: Este tío está fumado, ¿no creéis?

Y: Vamos, déjalo ya. No vas por buen camino.

R: No nos des más la murga.

H: (Fuera de sí.) ¡Viva el abismo!

C, R, H, Y: ¡Viva!

C: Seremos como un agujero negro, invisible, capaz de tragarse todo lo que se sitúe a su alcance.

R: Mucho mejor. Nos convertiremos en granos en el culo del Sistema, sin bandera, sin discurso político, sin siglas que nos representen; imprevisibles.

C: ¡Muy bien!

Y. Tranquilos… Esperemos a que el alcohol baje para pensar con claridad…

F: Sí, es necesario recapacitar.

R: Recapacita tú. Yo tengo muy claro lo que quiero hacer.

C: Podemos quedar ya para una próxima cita en la sierra, con todas las armas que tenemos cada uno. Haremos un inventario y comenzaremos los entrenamientos.

F: Hablas como si te quisieras preparar para un partido de futbol.

C: Algo parecido, con la salvedad de que el partido que vamos a jugar está perdido de antemano. Sin embargo espero divertirme mientras lo juego.

F: ¿Cómo dices?

C: Por si no te has enterado te diré, que vamos a morir. Nos van a matar o nos vamos a suicidad matando. ¿Lo tienes claro?

F: Eso no es constructivo. Existe un futuro pendiente de escribir…

R: Ya no hay nada que escribir, somos perros rabiosos.

C: Y borrachos…

Y: Compañeros, estamos muertos de antemano y lo sabemos. Eso es bueno, así el miedo a morir se diluye en un segundo plano. Somos zombis y nos gusta serlo. No hay más que decir ni hablar. Qué el dolor brote por los poros de nuestra piel y el alcohol oscurezca la luz de los recuerdos, para que la noche nos sea leve y al levantarnos por la mañana nos encontremos con la serenidad de los que no tienen nada que perder y sí mucho que ganar.

H: ¡Por la oscuridad!

R: ¡Por el sueño sin memoria!

C, R, H, Y: ¡Por el sueño sin memoria y la oscuridad!

Y: ¡Porque el pulso no tiemble cuando tengamos delante al enemigo!

C, R, H, Y: ¡Por el pulso firme!


Capítulos anteriores:

1 comentario:

  1. hola, hola.

    Creía que lo habías abandonado.

    Me gusta

    ResponderEliminar