William C. Rilley
Ángel E. Lejarriaga
Según se indica en el libro, William C. Rilley es el alias de un sevillano nacido en 1980 y registrado en el Registro Civil, valga la redundancia, como José Pérez Montero; osteópata y monitor deportivo. Se define como buen lector y practicante de la escritura desde la adolescencia. Ha sido partícipe de varias colecciones de poesía y de narraciones cortas, y tiene en su haber dos libros publicados en solitario: La noche se siente sola (2019) y La conjura Metroplex (Piedra Papel Libros, 2022).
En una entrevista que le hicieron en queleerhoy.com contó muchos detalles interesantes de esta colección de relatos, entre otras cosas el porqué de escribir sobre una multinacional farmacéutica, Metroplex. Según sus propias palabras, fue un acto de complicidad con un tipo de lector al que le gustan las “conspiraciones, las tramas empresariales” y en general el "género negro". ¿Por qué eligió como tema central una empresa farmacéutica? Muy sencillo, porque las tenemos muy presentes en nuestras vidas “[…] y todo el mundo conoce el poder y alcance de ese tipo de conglomerados” dispuestos a todo por mejorar su cuenta de resultados.
La pregunta inmediata a ésta fue que explicara la conexión de los once relatos que recoge el libro con Metroplex. José Pérez contestó que los textos “siguen un orden cronológico” que tiene que ver con la relevancia que va adquiriendo la empresa a nivel nacional e internacional. “En cada historia […] hay pinceladas que la relacionan con Metroplex. A veces la pincelada es fina y hay que saber buscarla, en otras es claramente visible y sirve de antesala para una historia posterior. […] hay dos lecturas en una: la de los once relatos independientes […] y la intrahistoria de Metroplex".
El contexto histórico que domina las narraciones se inicia con el “crack” de la bolsa de New York en 1929. Es evidente que durante esa crisis bursátil se perdieron inmensas fortunas, pero también se hicieron otras. Los momentos de catástrofes, del tipo que sean, son aprovechados por empresarios y empresas sin demasiados escrúpulos para hacerse con un segmento del mercado, en nuestro caso el farmacéutico. Y si las cosas les salen bien “extenderse por el mundo”.
La construcción de los personajes, según el autor, está basada en una ficción surgida a partir de su entorno personal y de sí mismo. Digamos que dentro de nuestra memoria existen datos suficientes para reinventar dimensiones que se sitúan más allá de lo presente y que pueden aproximarse bastante a nuestra cotidianidad. El contexto vivo José Pérez expone los problemas que ocurren en su ficción pero que nos resultan muy familiares: soledad no deseada, la muerte, la vejez, la vivienda, la sanidad y todo ello enmarcado en una sociedad capitalista. A fin de cuentas es lo que representa Metroplex. Y es que José Pérez Montero, alias Rilley, desde otro tiempo, nos está hablando de sucesos que ya están ocurriendo hoy. Nos podemos preguntar: ¿Quién gobierna realmente el mundo? Llamémosle como queramos: el capital, las empresas, las corporaciones, las multinacionales, los fondos de inversión. La democracia liberal es puro maquillaje; los gobiernos no gobiernan, lo hace la empresa Metroplex de turno, la que nos afecta directamente a cada una de nosotras.
Descrito así, el libro puede parecer una novela pero no lo es; aunque las narraciones estén conectadas entre sí por el hilo conductor de Metroplex. En estas historias podemos estar presentes nosotras mismas. De hecho es posible que alguna lectora se haya sentido identificada con algunos de los escenarios y vivencias descritas.
Para W. C. Rilley, según comentó en la entrevista, el relato primero y el décimo son muy importantes porque de alguna manera cierran una especie de circuito que se ha sido dibujado durante los cien años de recorrido de la narración global.
Una conclusión acertada a la que llega Rilley es que las empresas no tienen límites a la hora de planificar y desarrollar sus negocios. No existe un código moral que las supervise, su objetivo es el beneficio económico, ganar dinero sin límites. De la medicina y la salud sólo interesa el aspecto pecuniario, da igual si los fármacos funcionan o no, sus efectos adversos; su lema fundamental podría ser “todo vale” y “caiga quien caiga”.
El libro es una exposición reflexión sobre la concentración de poder económico en pocas manos y sus consecuencias sobre nuestras vidas. Obviamente, como se compone de once historias diferentes, cada una de ellas tiene personajes a su vez diferentes, con conflictos particulares, pero todos conectados con la farmacéutica Metroplex. Cada narración se aproxima, indistintamente, al universo de la empresa, desde ángulos diferentes, lo que nos permite adquirir una amplia perspectiva sobre su influencia y poder. Utilizando el sentido del humor para definir a la farmacéutica, Metroplex es como Dios, está en todas partes, es omnipotentes, omnipresente si bien de momento no es eterna.
No hay comentarios:
Publicar un comentario