Naguib Mahfuz
Por Ángel E. Lejarriaga
Naguib Mahfuz nació y murió en El Cairo (1911-2006). En 1988 se le concedió el Premio Nobel de Literatura. Se puede decir de él sin temor a equivocarme que es un referente privilegiado de las letras egipcias y tal vez de la literatura árabe, a pesar de sus detractores. Hay que apuntar también que es el primer escritor en lengua árabe que ha conseguido el Premio Nobel, si es que obtener este premio tiene un significado excepcional dentro de la literatura universal, considerando la corrupción y los intereses políticos espurios que le rodean . Su obra ha sido prolífica, ha escrito cerca de cuatrocientos cuentos, numerosos ensayos, una treintena de novelas, obras de teatro y guiones cinematográficos.
Sus inicios en la vida fueron fáciles, era hijo de un funcionario británico y residía en una de las mejores zonas de El Cairo, por lo que tuvo la oportunidad de recibir una educación esmerada. Desde temprana edad destacó tanto en literatura como en filosofía. A los 21 años ya había publicado artículos en varias revistas, traduciendo al idioma “nativo” una obra popular: El antiguo Egipto. Para hacernos una idea de su inmenso talento, en 1934 se contaban en su haber unos ochenta relatos. Entre 1939 y 1954 trabajó en el Ministerio de Asuntos Religiosos de su país lo que le proporcionó estabilidad económica y le permitió dedicarse a las letras, generando manuscritos como Radophis la cortesana (1943) o La batalla de Tebas (1944). Después de la Segunda Guerra Mundial centró su escritura en la sociedad de su tiempo, la de los desheredados, los sin nombre; también trabajó en el cine realizando algunas adaptaciones.
De manera significativa el éxito le llegó con su Trilogía de El Cairo: Entre dos palacios, Palacio del deseo y La Azucarera, escritas entre 1956 y 1957. En 1959 se publicó Hijos de nuestro barrio. En 1988, como ya he mencionado, recibió el Premio Nobel de Literatura. En 1994 sufrió un hecho luctuoso que casi le cuesta la vida cuando fue atacado con un cuchillo por un fanático religioso bajo el argumento de que sus novelas ofendían a la religión musulmana. El resultado de la agresión fue nefasto para su salud, su vista, sus oídos y su brazo derecho quedaron afectados. No obstante, Mahfuz todavía escribió una serie de relatos al estilo de los haikus japoneses, Sueños de convalecencia. La permanente amenaza de otro posible atentado le mantuvo recluido en su casa hasta su muerte en 2006, contaba entonces 94 años.
En cuanto a la temática de su obra, Mahfuz pasó por distintas etapas que tienen mucho que ver con lo que estaba pasando en su país. La primera se caracterizó por una revitalización de la historia de Egipto, escribió novelas ambientadas en el Egipto faraónico. La segunda que se extendió entre 1945 y 1957 estuvo centrada en la realidad contemporánea. En ella habla de calles, de barrios de El Cairo, de los seres que lo habitan, con independencia de su origen social. Una obra representativa de esta época es El callejón de los milagros (1947). La tercera etapa discurre entre 1961 y 1967. En ella el autor está desilusionado con la Revolución de Nasser que estaba viviendo el país, que supuestamente iba a modernizar Egipto: El ladrón y los perros (1961).
La cuarta etapa literaria de Mahfuz se empapa en el “absurdo” y transcurre entre 1968 y 1972, escribe cuentos surrealistas. Su forma de narrar se fundamenta en el dialogo. Su expresividad es depresiva, pesimista. Hay que recordad que en 1967 Egipto y el mundo árabe sufrieron una devastadora derrota bélica a manos de Israel, su enemigo natural; una obra representativa de este periodo sería La taberna del gato negro (1969). A la mencionada guerra se la denominó “guerra de los Seis días” y fue un conflicto armado que enfrentó a una coalición árabe compuesta por la República Árabe Unida (Egipto), Siria, Jordania e Irak, entre el 5 y el 10 de julio de 1967.
En la que podríamos denominar como quinta etapa, entre 1972 y1998, Mahfuz escribe de una manera ecléctica, como si hubiera realizado una síntesis de las etapas anteriores.
Un detalle interesante, reconocido por el autor en sus entrevistas, es que la “política” siempre tuvo un papel importante en su narrativa: “En todos mis escritos encontrarás política. Puedes encontrar una historia que ignora el amor o cualquier otro tema, pero no la política; es el eje mismo de nuestro pensamiento”. (Rasheed El-Enany, 1992). Al principio apoyó el nacionalismo egipcio que buscaba la independencia del imperio británico. Luego apostó por el socialismo y se mostró contrario a la ortodoxia religiosa que empezaba a manifestarse en Egipto. Más adelante, desilusionado por el devenir histórico de su nación y la “guerra fría” se sumergió en una introspección, próxima a un abatimiento profundo; su desconexión de la vida exterior no hizo más que acentuarla.
Hijos de nuestro barrio (1959) se publicó en Egipto por entregas en un periódico egipcio, al-Ahram. En 1967 se editó en Beirut. Su contenido no resultó del agrado de casi nadie en su país. Incluso hoy en día sigue estando mal visto por el extremismo religioso. En este libro Naguib Mahfuz cuenta la historia de un barrio, de un pueblo cualquiera que no identifica. Pero el problema que describe la narración no estriba en la vida cotidiana de sus habitantes, semejante a la de cualquier población humilde, sino en la forma en la que está construido el orden social, o si se quiere, la gestión del mismo: “envidia, dolor y sangre”.
"En este barrio, la vida no es fácil, pero la esperanza nunca muere".
Si nos atrevemos a hacer un análisis análogo con cualquier pueblo de nuestro país encontraremos características parecidas: codicia, ambición y desprecio por la vida, sobre todo de los más humiles.
"Nuestros hijos son el reflejo de lo que somos como padres".
¡Ay de los disidentes!, podría ser la amenaza subyacente que impregnaría el relato. Levantar la alfombra que tapiza la sociedad no suele gustar a casi nadie. Sí, nos apetece que nos relaten “cuentos” sobre nuestro pasado, henchidos de héroes, princesas, reyes, y guerras honorables en las que no se citan sus consecuencias colaterales. En sí, narraciones con la cara lavada de antemano. Cuánto amamos lo políticamente correcto, lo que no molesta a nadie, lo que no impide pensar y cuestionar el orden establecido.
"Los lazos de sangre son fuertes, pero los lazos del corazón lo son aún más".
Este barrio que describe Mahfuz creció alrededor de la “Casa Grande” del señor Gabalabui, pretendidamente generoso y justo, si bien poco conocido, y de alguna manera reverenciado como un dios. Nadie podía verlo pero él si lo veía todo, lo escuchaba todo, en sí, lo sabía todo. Su existencia era una promesa perenne de un mundo mejor que parecía nunca iba a llegar. Cinco hombres le han conocido en persona, cinco historias intensas y cinco momentos de inspiración, de creación y de destrucción social: Adham, Gábal, Rifaa, Qásem y Arafa.
"En la adversidad, es cuando descubrimos quiénes son verdaderamente nuestros amigos".
Estos cinco personajes quieren cambiar el rumbo de la historia pero al final llegan siempre al mismo lugar, al punto de partida. Los cinco esperaban y soñaban con un nuevo mundo justo e igualitario, un mundo que visualizan en su horizonte imaginario, que parece estar a su alcance. ¿Cuál es el problema al que se enfrentan? ¿Acaso la solución se encuentra en el morador de la Casa Grande, en Gabalabui, o dentro de cada persona que habita el barrio?
"Las calles del barrio pueden ser duras, pero también pueden ser el lugar donde se forman los mejores recuerdos".
No hay duda de que Mahfuz plantea un debate que parece permanente en nuestra historia: ¿necesitamos un gobierno, un Estado, un líder, para poder vivir con dignidad y en armonía con nuestros congéneres?
"En el barrio, la solidaridad es una virtud que se practica a diario".
El libro es una alegoría, desde luego, que se extiende a lo largo de varias generaciones que habitan simbólicamente un barrio de un pueblo cualquiera. Mahfuz nos está hablando del poder, de la justicia social y también del peliagudo tema, que debería ser privado, de la religión. Si lo pensamos fríamente, nos está haciendo un mapa interpretativo de la “condición humana”.
"La educación es la llave que nos abrirá puertas hacia un futuro mejor".
Las cinco historias que estructuran el libro podrían leerse de manera independiente pero en conjunto plantean un escenario más ambicioso que nos permite observar los conflictos a los que se tienen que enfrentar los diferentes reformadores. En las cinco narraciones se reproducen escenarios y situaciones semejantes, no son iguales pero “riman” entre sí, como diría Mark Twain; es decir, la humanidad se está enfrentando desde el principio de su existencia con los mismos o parecidos desafíos morales y sociales: elegir entre la ley del más fuerte o elegir el apoyo mutuo. El autor plantea preguntas sobre la relación existente entre la espiritualidad y sus ideales y la realidad próxima en la que viven la mayoría de las personas. El resultado de todo este maremágnum de ideas y desencuentros es complejo y abierto, tal vez en verdad la humanidad busca la justicia a través de los siglos pero algo falla en su forma de interpretar y transmitir las enseñanzas que heredamos del pasado. ¿Aprendemos de la historia? Buena pregunta. Parece que de momento la mayoría de las personas no.
"En la diversidad de culturas y costumbres que hay en nuestro barrio, encontramos la riqueza de la humanidad".
Obras del autor traducidas al español
· La Maldición de Ra (1939) (Keops y la gran pirámide), Trilogía egipcia 1, novela histórica
· Rhadopis (1943) (Una cortesana del Antiguo Egipto) Trilogía egipcia 2, novela histórica.
· La batalla de Tebas (1944) (Egipto contra los hicsos), Trilogía egipcia 3, novela histórica.
· El Cairo Nuevo (1945), novela.
· El callejón de los milagros (1947), novela.
· El espejismo (1948), novela.
· Principio y fin (1949), novela.
· Entre dos Palacios (1956), Trilogía de El Cairo 1, novela.
· Palacio del deseo (1957), Trilogía de El Cairo 2, novela.
· La Azucarera (1957), Trilogía de El Cairo 3, novela.
· Hijos de nuestro barrio (1959), novela.
· El ladrón y los perros (1961), novela.
· Las codornices y el otoño (1962), novela.
· La ausencia (1964), novela.
· El mendigo (1965), novela corta.
· Veladas del Nilo (1966), novela.
· La esposa deseada, novela.
· Ecos de Egipto. Pasajes de una vida, memorias.
· Festejos de boda. novela.
· Las noches de las mil y una noches, novela.
· Espejos, novela.
· Miramar, novela
· Jan Aljalili, novela.
· Café Karnak, novela corta.
· El café de Qushtumar, novela.
· Amor bajo la lluvia, novela.
· Charlas de mañana y tarde, novela.
· El sendero, novela.
· Voces de otro mundo, cuentos históricos
· Tras la celosía, novela.
· Diálogos del atardecer, novela
· El séptimo cielo, cuentos.
· La epopeya de los harafish, novela.
· Historias de nuestro barrio (1975), cuentos.
· Akhenatón: el rey hereje (1985), novela histórica.
· El día en que asesinaron al líder (1985), novela
· El viaje del hijo de Fatuma (1996), novela.
· La taberna del gato negro, cuentos.
· Mañana de rosas, cuentos.
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