26 oct 2015

La hija del curandero

Por Ángel E. Lejarriaga



La hija del curandero (2001) ha sido mi primer contacto literario con la escritora norteamericana Amy Tan, nacida en 1952. Sus orígenes se encuentran en China, país del que sus padres emigraron para escapar de la guerra civil que en ese momento le desangraba. La experiencia, como dice un proverbio chino, tuvo «buena suerte y mala suerte», sus vidas progresaron pero su padre y su hermano murieron de sendos tumores cerebrales. Esto obsesionó bastante a la madre que se trasladó a Suiza, siguiendo un instinto mágico de supervivencia. Allí Amy estudió secundaria pero las relaciones con la madre se torcieron, no cumplió las expectativas de ella, que fuera algo importante en la vida; ser escritora no entraba dentro de esa categoría. Según cuentan sus biógrafos, comenzó su andadura en la escritura «escribiendo discursos para los ejecutivos de grandes empresas». Tuvieron que pasar años para que pudiera dedicarse en exclusiva a la ficción literaria.

Las relaciones con su madre siempre fueron tensas, no tanto por ella como por el propio carácter de la madre. De esto precisamente va gran parte de su obra. Antes de que se editara La hija del curandero, Amy Tan publicó en 1989 El club de la buena estrella que fue un éxito editorial en todo el mundo.

La hija del curandero tiene un gran parecido con lo que le ocurrió a Amy Tan en la realidad. En este caso Ruth Young nos enfrenta a su colisión permanente con una madre enferma y a recuerdos, unos suyos y otros recogidos por la madre que esconden un secreto que cambia muchas cosas. Ruth Young trabaja de «negra», escribe para otros. Vive con un hombre divorciado, padre de dos adolescentes; y cuida de su madre viuda que sufre Alzheimer. En ese caos vivencial se sitúa el principio de la novela, que se divide en tres partes. La segunda parte toma forma cuando Ruth encuentra un manuscrito que la madre ha ido elaborando a través de los años para no perder sus recuerdos; entonces empieza otra historia.

Quizá lo primero que se me ocurre para empezar a hablar sobre esta obra es que se encuentra dominada por el sentimiento de culpa, una culpa que la madre ha cultivado a través de los años; todo lo que hace la hija que no se ajusta a sus deseos es malo y es recriminado con ferocidad. Naturalmente, si Ruth quiere crecer tiene que negar el chantaje emocional y pasar por encima de ella. Eso produce miedo, rabia, dolor. Sus relaciones eran una continua tensión entre amenazas y proteccionismo extremo. Todo este entramado está sazonado con la tradición de la cultura china ancestral, asfixiante y castradora, en continuo contraste con la cultura occidental.
«Cuando yo reaccionaba de una determinada manera con mi madre, le hacía a ella regresar a su propia niñez. Sus emociones, aunque fueran buenas, le empujaban a querer convertirse en el centro de atención y lo demostraba abiertamente. […] Entonces exigía tales niveles de lealtad que si te mostrabas en desacuerdo con ella, se sentía traicionada. Yo creo que eso conectaba directamente con su niñez y la volvía infantil […]»
La madre arrastra un trauma, quizá todos los seres humanos llevamos alguno oculto; el hecho de que su propia madre se suicidara lo interpreta como un abandono imperdonable. El trauma de la madre se incorpora a la biografía de Ruth como su trauma, algo que no sabe cómo afrontar: «No sé quién soy, si lo supiera no tendría que escribir, siempre van creciendo las preguntas, las ambigüedades, te crees más lista y cuesta más encontrar respuestas que cuando eres una niña».

La novela está llena de tensiones provocadas por escenarios extremos: madre-hija, pasado-presente, China-EEUU, vida rural-vida urbana.

En síntesis, se podría decir que la obra es un continuo grito de mujeres que tratan de reivindicar su posición en el mundo, un grito expresado con ingenuidad, con frustración, con ira. A pesar de que la lucha por la vida se manifiesta con intensidad, los deseos de muerte están siempre presentes. Es la dignidad de las mujeres la que está en juego y la que se baraja en el texto.


OBRAS DE LA AUTORA:
  • El club de la buena estrella (The Joy Luck Club) (1989)
  • La esposa del dios del fuego (The Kitchen God's Wife) (1991)
  • Los cien sentidos secretos (The Hundred Secret Senses) (1995)
  • La hija del curandero (The Bonesetter's Daughter) (2001)
  • En contra del destino (The Opposite of Fate) (2003)
  • Un lugar llamado nada (Saving Fish from Drowning) (2005)
  • El valle del asombro (The Valley of Amazement) (2013)

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